
El día que hizo suyo el mantra de campaña de la progresía patriótica, el atlético Juan Echanove demostró alguna intuición. Mourinho -coreó- es capaz de sacar lo peor de cada persona. Nos confirmó el raído eslogan hace unos días mi compañero Gerardo Viada, mientras patrocinaba los intereses del diario El País en un juicio promovido por José Mourinho en defensa de su honra. Y no ocurrió en estrados.

Aburridos, aguardábamos en un pasillo el comienzo de la vista, retrasada como si en un juzgado madrileño fuera a celebrarse. Transcurría la espera entre bostezos cuando, sin estímulo externo que mediara, el abogado Viada decidió convertir la antesala del tribunal en un mercado de abastos. Llamó -o hizo que llamaba- al teléfono de su cliente, adoptó un tono de voz tan alto como fuera preciso para asegurarse de que íbamos a oírle, y espetó: “Está aquí el hijo de puta este de Mourinho.” Mourinho estaba a su lado. Seguir leyendo Elegía y elogio de Esquilache