Me da por escribir, de vez en cuando, cosas, que no son demandas ni recursos. Me atrae, de forma casi irresponsable, el Real Madrid. Es tal su masa que me deforma. Todo cuanto escribo va quedando por ahí, perdido: En publicaciones electrónicas que antes o después desaparecen, en libros y revistas que no se reeditan más…
Para mi sexagésimo primer cumpleaños me impuse la tarea de reunir en un sitio todo aquello que, sin excesiva dedicación, pudiera recuperar de lo que se me ocurrió algún día, mientras paseaba con Tiza.
A lo mejor, otro día, mañana, lo quieren leer mis nietos. Nada me gustaría más.