{"id":54,"date":"2016-09-01T10:47:55","date_gmt":"2016-09-01T10:47:55","guid":{"rendered":"http:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=54"},"modified":"2017-10-30T15:38:08","modified_gmt":"2017-10-30T15:38:08","slug":"celaya-y-la-oda-a-platko","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=54","title":{"rendered":"Celaya y la Oda a Platko 30.05.15"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_56\" aria-describedby=\"caption-attachment-56\" style=\"width: 270px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-56 size-full\" src=\"http:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/celaya.gif\" alt=\"celaya\" width=\"270\" height=\"264\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-56\" class=\"wp-caption-text\">Gabriel Celaya. Poeta y comunista.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>I<\/strong><\/p>\n<p>Vencida por la Real Uni\u00f3n de Ir\u00fan, la Real Sociedad de San Sebasti\u00e1n ni siquiera ha ganado el campeonato de Guip\u00fazcoa. Le toca en suerte el Barcelona en el grupo III de las liguillas previas de la Copa. Los vascos ganan todos los partidos menos los dos que les enfrentan a los catalanes \u2013que pierden 4-1 y 4-5- y con ellos se clasifican para los cuartos de final.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quieren los azares de la literatura, que se sirve del f\u00fatbol, o quiz\u00e1 a la postre sea al contrario, que el domingo 20 de mayo de 1928 Barcelona y Real Sociedad se vuelvan a enfrentar. Ocurre esta vez en Santander y disputan la final del campeonato de Espa\u00f1a. Llueve torrencialmente sobre el Sardinero. El encuentro \u00e1spero que los antecedentes de la liguilla de clasificaci\u00f3n auguran, ser\u00e1 favorecido por el barrizal.<!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La gradas acogen a las dos aficiones en ambiente de extrema pasi\u00f3n. Tambi\u00e9n a los acaso neutrales, que, como sin parcialidad no hay f\u00fatbol, vienen dispuestos a dejar que ya los<em> txuri-urdin, <\/em>ya los <em>blau-grana<\/em> les <em>\u201cconquisten<\/em> <em>espont\u00e1neamente la simpat\u00eda por cualquier accidente del juego\u201d,<\/em> en palabras que a\u00f1os despu\u00e9s, para describir su relaci\u00f3n con el f\u00fatbol, dir\u00eda <strong>Federico<\/strong> a la revista <em>Miradero<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre los que, quiz\u00e1, se tienen por ecu\u00e1nimes asiste un <strong>marinero en tierra<\/strong>, premio nacional de poes\u00eda en 1925, cuyos recuerdos nos recrean el clima del momento: <em>\u201cUn partido brutal, el Cant\u00e1brico al fondo, entre vascos y catalanes. Se jugaba al f\u00fatbol, pero tambi\u00e9n al nacionalismo.\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los azares que le han tra\u00eddo all\u00ed deben ser el instrumento del destino que ha reservado al poeta una de las m\u00e1s bellas p\u00e1ginas de la literatura futbol\u00edstica espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>II<\/strong><\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda de Coss\u00edo,<\/strong> amigo de proverbial generosidad con los amigos, y editor de <strong>Rafael Alberti<\/strong>, queri\u00e9ndole rescatar de la crisis moral &#8211;<em>\u201cla belleza formal se apoder\u00f3 de m\u00ed, hasta casi petrificarme el sentimiento\u201d- <\/em>en que zozobra tras terminar su \u00faltimo libro de poemas, <strong>Cal y canto<\/strong>, hospeda al joven poeta en su casona de <strong>Tudanca<\/strong>. Aquella estancia del gaditano en tierras monta\u00f1esas coincide con la disputa de la final de Copa en la capital c\u00e1ntabra. <strong>Coss\u00edo<\/strong>, cuya condici\u00f3n de eminente aficionado a los toros eclipsa la constancia de su afici\u00f3n al f\u00fatbol pese a que a\u00f1os despu\u00e9s de este suceso llegar\u00e1 a ser presidente del Racing de Santander, invita a <strong>Alberti<\/strong> al partido. Este es el azaroso camino que nos lleva a encontrar a los dos intelectuales sentados entre el p\u00fablico del campo del Sardinero aquella tarde desapacible de la primavera cant\u00e1brica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>III<\/strong><\/p>\n<p>Treinta a\u00f1os despu\u00e9s, en su exilio argentino, desgranar\u00e1 el poeta sus recuerdos de aqu\u00e9l d\u00eda de f\u00fatbol y de barro en el primer tomo de su libro de memorias <strong>La Arboleda perdida:<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cLa violencia por parte de los vascos era inusitada<\/em>. <em>Platko, un gigantesco guardameta h\u00fangaro, defend\u00eda como un toro el arco catal\u00e1n. Hubo heridos, culatazos de la guardia civil y carreras del p\u00fablico. En un momento desesperado, Platko fue acometido tan furiosamente por los del Real<\/em> [sic] <em>que qued\u00f3 ensangrentado, sin sentido, a pocos metros de su puesto, pero con el bal\u00f3n entre los brazos. En medio de ovaciones y de gritos de protesta, fue levantado en hombros por los suyos y sacado del campo, cundiendo el des\u00e1nimo entre sus filas al ser sustituido por otro. Mas, cuando el partido estaba tocando a su fin, apareci\u00f3 Platko de nuevo, vendada la cabeza, fuerte y hermoso, decidido a dejarse matar. La reacci\u00f3n del Barcelona fue instant\u00e1nea. A los pocos segundos, el gol de la victoria penetr\u00f3 por el arco del Real<\/em> [sic], <em>que abandon\u00f3 la cancha entre la ira de muchos y los desilusionados aplausos de sus partidarios.\u201d<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_57\" aria-describedby=\"caption-attachment-57\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-57 size-medium\" src=\"http:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/alberti_1943-300x243.jpg\" alt=\"alberti_1943\" width=\"300\" height=\"243\" srcset=\"https:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/alberti_1943-300x243.jpg 300w, https:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/alberti_1943.jpg 340w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-57\" class=\"wp-caption-text\">Rafael Alberti. Poeta y comunista.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>IV<\/strong><\/p>\n<p>Recuerda mal <strong>Alberti<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es cierto que los vascos fueron violentos. Como los catalanes. Una ilustraci\u00f3n de <strong>Passareu<\/strong> con cabezas abiertas volando, sangre y sesos al viento, y un paraguas empapado en lontananza, preside la cr\u00f3nica de <strong>Mundo Deportivo<\/strong> que el 21 de mayo de 1928 comienza reprochando: <em>\u201cLa Real, por lo visto, reserva para los partidos contra <strong>nuestro<\/strong> Barcelona sus mayores arrestos\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despejada, a confesi\u00f3n de parte, cualquier duda sobre la parcialidad del relato, estos son los t\u00e9rminos en que se lamenta por el juego duro: \u201c<em>La importancia y significaci\u00f3n del t\u00edtulo que se disputaba ha engendrado <strong>en ambos equipos<\/strong> un nerviosismo extremo que es explicable pero que no llega a justificar que se tradujera en una dureza excesiva\u201d. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>La cr\u00f3nica, de deliciosa lectura para un madridista, arria la bandera de la prepotencia con que los catalanes hab\u00edan afrontado la final y enarbola la del temor y la incertidumbre sobre el resultado final de la contienda. \u00bfPor qu\u00e9 esas dudas, sin embargo, a tenor de la narraci\u00f3n de <strong>La Arboleda<\/strong>?<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Porque tampoco hubo nunca gol de la victoria azulgrana. Al gol que <strong>Alberti<\/strong> rememora sucedi\u00f3 minutos despu\u00e9s otro que no recuerda: el del empate de los donostiarras. Tras ciento veinte minutos de partido el marcador termin\u00f3 igualado. De hecho, tambi\u00e9n acabar\u00edan en tablas los ciento veinte minutos del desempate celebrado el martes siguiente, y s\u00f3lo al regreso de la Olimpiada de Amberes, avanzado el mes de junio, conseguir\u00eda el Barcelona proclamarse campe\u00f3n en el segundo desempate.<\/p>\n<figure id=\"attachment_61\" aria-describedby=\"caption-attachment-61\" style=\"width: 241px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-61 size-medium\" src=\"http:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/MD19280521-001-e1472725335776-241x300.jpg\" alt=\"MD19280521-001\" width=\"241\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/MD19280521-001-e1472725335776-241x300.jpg 241w, https:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/MD19280521-001-e1472725335776-768x955.jpg 768w, https:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/MD19280521-001-e1472725335776-824x1024.jpg 824w, https:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/MD19280521-001-e1472725335776.jpg 1299w\" sizes=\"(max-width: 241px) 100vw, 241px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-61\" class=\"wp-caption-text\">Mundo Deportivo de 21.05.1928<\/figcaption><\/figure>\n<p>Los treinta a\u00f1os transcurridos, la hist\u00f3rica trascendencia de los sucesos de la vida espa\u00f1ola en el futuro inmediato, la inmensa crueldad de los que primero asolar\u00e1n Espa\u00f1a y luego el Mundo, sus consecuencias directas en la vida del poeta, explican suficientemente que Alberti recuerde mal su propio recuerdo reciente de un episodio \u00ednfimo y lejano, de un partido de f\u00fatbol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero esa circunstancia tiene una importancia menor, o ninguna importancia. Lo relevante es que el recuerdo reciente del partido es el creado por un cerebro confundido por el alma fan\u00e1tica del hincha, parcial y apasionada. Al tiempo de los hechos, un hu\u00e9sped de la <strong>Residencia de Estudiantes, <\/strong>estudiante de ingenier\u00eda y jovenc\u00edsimo aprendiz de poeta, reprocha <em>al amigo Alberti<\/em>, la parcialidad del relato vehemente que soporta su <strong>Oda a Platko<\/strong>, con las sencillas pero rotundas palabras <em>\u201cporque yo estaba all\u00ed\u201d<\/em> .<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>V<\/strong><\/p>\n<p>El poema <strong>Platko<\/strong> que Alberti dedic\u00f3 \u201c<em>A<\/em> <strong><em>Jos\u00e9 Samitier<\/em><\/strong><em>, capit\u00e1n\u201d<\/em>, tambi\u00e9n herido en la cabeza durante aquella final de Copa, fue publicado en la prensa de Santander inmediatamente despu\u00e9s del partido. Una oda de indudable belleza formal, pleno de magn\u00edficas met\u00e1foras y brillantes recursos po\u00e9ticos, que convierte al guardameta del Barcelona, nacido en Hungr\u00eda, en h\u00e9roe legendario, al que, una y otra vez reitera, nadie olvida, recurrente <em>leitmotiv<\/em>\u00a0del poema.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pasajes de tintes tr\u00e1gicos, como las funestas consecuencias para la escuadra de la que es valladar frente a las impetuosas arremetidas de las camisetas azules y blancas, que dejan aquella a merced de la desmoralizaci\u00f3n y el temor que la retirada del h\u00e9roe ensangrentado provoca en sus jugadores y en su hinchada, son sucedidos por otros de tintes \u00e9picos, cuando sus atemorizados compa\u00f1eros recuperan el impulso y sus hinchas la voz con el regreso del h\u00e9roe al campo de batalla, y elevan la emoci\u00f3n hasta la conclusi\u00f3n del relato con la salida del oso rubio de sangre, ense\u00f1a de su equipo, a hombros de los aficionados.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_58\" aria-describedby=\"caption-attachment-58\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-58 size-medium\" src=\"http:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Gardel_Samitier_Platko_300A-300x219.jpg\" alt=\"Gardel_Samitier_Platko_300A\" width=\"300\" height=\"219\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-58\" class=\"wp-caption-text\">Samitier y Paltko (en cama) despu\u00e9s de la batalla. Les acompa\u00f1a Carlos Gardel que conoci\u00f3 a Alberti en aqu\u00e9l legendario partido.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\">PLATKO<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\">SANTANDER<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\">20 DE MAYO DE 1928<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>A Jos\u00e9 Samitier, capit\u00e1n<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Nadie se olvida, Platko,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>No, nadie, nadie, nadie,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Oso rubio de Hungr\u00eda<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Ni el mar,\u2028<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>que frente a ti saltaba sin poder defenderte.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u2028Ni la lluvia. Ni el viento, que era el que m\u00e1s regia. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Ni el mar ni el viento, Platko,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>rubio Platko de sangre,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u2028guardameta en el polvo,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u2028pararrayos. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>No, nadie, nadie, nadie. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Camisetas azules y blancas, sobre el aire, <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>camisetas reales,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u2028contrarias, contra ti, volando y arrastr\u00e1ndote. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Platko, Platko lejano, <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>rubio Platko tronchado,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u2028tigre ardiendo en la yerba de otro pa\u00eds. \u00a1T\u00fa, llave, <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Platko, t\u00fa, llave rota,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u2028llave \u00e1urea ca\u00edda ante el p\u00f3rtico \u00e1ureo! <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>No, nadie, nadie, nadie, <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>nadie se olvida, Platko. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Volvi\u00f3 su espalda el cielo.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Camisetas azules y granas flamearon,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>apagadas, sin viento.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>El mar, vueltos los ojos,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>se tumb\u00f3 y nada dijo.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Sangrando en los ojales,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>sangrando por ti, Platko,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>por tu sangre de Hungr\u00eda,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>sin tu sangre, tu impulso, tu parada, tu salto,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>temieron las insignias.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>No, nadie, Platko, nadie,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Nadie, nadie se olvida.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Fue la vuelta del mar,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>fueron <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>diez r\u00e1pidas banderas<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>incendiadas, sin freno.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Fue la vuelta del viento.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>La vuelta al coraz\u00f3n de la esperanza.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Fue la vuelta.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Azul heroico y grana,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>mand\u00f3 el aire en las venas.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Alas, alas celestes y blancas, rotas alas,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>combatidas, sin plumas, encalaron la yerba.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Y el aire tuvo piernas,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>tronco, brazos, cabeza.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a1Y todo por ti, Platko,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>rubio Platko de Hungr\u00eda!<\/em><\/span><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Y en tu honor, por tu vuelta,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>porque volviste el pulso perdido a la pelea,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>en el arco contrario el viento abri\u00f3 una brecha.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Nadie, nadie se olvida.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>El cielo, el mar, la lluvia lo recuerdan.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Las insignias.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Las doradas insignias, flores de los ojales,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>cerradas, por ti abiertas. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>No, nadie, nadie, nadie,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Nadie se olvida, Platko.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Ni el final: tu salida,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>oso rubio de sangre,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>desmayada bandera en hombros por el campo.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00bfQu\u00e9 mar hubiera sido capaz de no llorarte?<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Nadie, nadie se olvida,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>no, nadie, nadie, nadie.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\">Rafael Alberti<\/span><\/p>\n<p><strong>VI<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este espl\u00e9ndido poema, la m\u00e1s bella p\u00e1gina quiz\u00e1 de la corta tradici\u00f3n po\u00e9tica espa\u00f1ola de tema futbol\u00edstico, sugiere dos preguntas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfSe habr\u00eda cumplido ese af\u00e1n del destino, que tantas contingencias aline\u00f3 para traer a <strong>Rafael Alberti<\/strong> al Sardinero, sin que el poeta tomara partido, como un hincha m\u00e1s? Mi respuesta es, decididamente, no. No es posible embeberse del alma \u00e9pica del f\u00fatbol sin mancharse. No es posible capturarla para traducirla en las m\u00e1s bellas palabras manteniendo la distancia de la m\u00e1s exquisita neutralidad. El portuense hab\u00eda entregado su alma al Barcelona.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfTom\u00f3 <strong>Alberti<\/strong> partido a tenor de los propios avatares del encuentro, posibilidad que sugieren las palabras de <strong>Lorca <\/strong>reproducidas al principio? No puedo dar una respuesta concluyente. El entusiasmo que irradia el poema sugiere, sin embargo, lo contrario. Un rengl\u00f3n m\u00ednimo en la frondosa biograf\u00eda de <strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda de Coss\u00edo<\/strong>, el amigo con quien comparte el partido, apunta en esa direcci\u00f3n, pues <strong>Coss\u00edo<\/strong> fue delegado en Madrid del F.C. Barcelona.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En todo caso las emociones del gaditano, que son las fibras de su poema, no se pueden tomar como referencia de lo que de verdad ocurri\u00f3 en el partido. Es cierto el hecho capital del que toma la referencia el poema: la lesi\u00f3n de <strong>Ferenc Plattko<\/strong>, golpeado en la cabeza con la bota por un delantero realista, cuando se lanza a sus pies a interceptar un bal\u00f3n que efectivamente intercepta. Tambi\u00e9n su retirada y su regreso al campo. Pero, de acuerdo con las cr\u00f3nicas, cuando los barcelonistas recuperan la igualdad num\u00e9rica sucede que la Real Sociedad se adue\u00f1a definitivamente del partido. Un hecho incompatible con la inspiraci\u00f3n \u00e9pica de la Oda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Est\u00e1, adem\u00e1s, el testimonio igualmente parcial del otro bando. La contraoda que con sus limitados recursos literarios de aprendiz de poeta, encendido por la indignaci\u00f3n, compone el joven guipuzcoano <strong>Gabriel Celaya<\/strong>. De ser ciertas las impresiones del poeta vasco, el mism\u00edsimo <strong>Ovrebo<\/strong> habr\u00eda firmado la labor del \u00e1rbitro <strong>Vallana<\/strong>, a cuya labor dirigiendo el primer partido de la final otra cr\u00f3nica del mismo ejemplar <em>Mundo Deportivo<\/em> repara haber contribuido tanto como el vendaval al endurecimiento del juego, pero que, desde su confesada parcialidad, califica de imparcial y equilibrada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1, hace noventa a\u00f1os, ya eran las cosas como a nosotros nos parecen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><strong>CONTRAODA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Y recuerdo tambi\u00e9n nuestra triple derrota<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>en aquellos partidos frente al Barcelona<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>que si nos gan\u00f3, no fue gracias a Platko<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>sino por diez penaltis claros que nos robaron.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Camisolas azules y blancas volaban<\/em>\u2028<em>al aire, <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>felices, como p\u00e1jaros libres,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>asaltaban la meta defendida con furia<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>y nada pudo entonces toda la inteligencia<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>y el despliegue de los donostiarras<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>que luchaban entonces contra la rabia ciega<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>y el barro, y las patadas, y un \u00e1rbitro comprado.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>Todos lo recordamos y quiz\u00e1s m\u00e1s que t\u00fa,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>mi querido Alberti, lo recuerdo yo,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>porque yo estaba all\u00ed, porque vi lo que vi,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>lo que t\u00fa has olvidado, pero nosotros siempre<\/em>\u2028\u00a0<em>recordamos: ganamos. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>En buena ley, ganamos<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>y hay algo que no cambian los falsos resultados.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #333399;\">Gabriel Celaya<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\"><em>(publicado en LA GALERNA, 30 mayo de 2015)<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; I Vencida por la Real Uni\u00f3n de Ir\u00fan, la Real Sociedad de San Sebasti\u00e1n ni siquiera ha ganado el campeonato de Guip\u00fazcoa. 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Los vascos ganan todos los partidos menos los dos que les enfrentan a los &hellip; <a href=\"https:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=54\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Celaya y la Oda a Platko 30.05.15<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68,32,53],"tags":[54,57,62,55,60,63,64,61,59,58,56],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54"}],"collection":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=54"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":428,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54\/revisions\/428"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=54"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=54"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=54"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}