{"id":411,"date":"2017-10-30T14:27:58","date_gmt":"2017-10-30T14:27:58","guid":{"rendered":"http:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=411"},"modified":"2017-10-30T14:27:58","modified_gmt":"2017-10-30T14:27:58","slug":"esa-es-otra-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=411","title":{"rendered":"Esa es otra historia"},"content":{"rendered":"<p>I.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para difundir en Twitter el reciente art\u00edculo de <strong>Fantantonio<\/strong> que, con el pretexto de la evoluci\u00f3n del escudo del Madrid, nos adentra en el m\u00e1s importante \u00e1mbito de sus ra\u00edces culturales y su identidad, se me ocurri\u00f3 acudir a una afirmaci\u00f3n de <strong>\u00c1ngel Bahamonde<\/strong> que hace referencia a la clave de b\u00f3veda de un club sin parang\u00f3n en el mundo: \u201cEn este aspecto el Real Madrid es un club de f\u00fatbol que se nutre de su propia memoria hist\u00f3rica\u201d<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>.<!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bahamonde es el historiador que mejor ha interpretado al <strong>Real Madrid<\/strong>. Se mueve en una galaxia distinta a la de los cronistas de las glorias deportivas, \u00e1mbito en el que la referencia absoluta es <strong>Bernardo Salazar<\/strong>, porque \u201c<strong>no es cierto<\/strong> \u2013dice- <strong>que un club de f\u00fatbol se alimente s\u00f3lo de resultados<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esa calidad, esa importancia interpretativa, no ha merecido, por cierto, el apoyo a su obra de <strong>la Fundaci\u00f3n<\/strong> de la que soy miembro \u2013cuya l\u00ednea se centra en las lujosas ediciones de las vidas de los santos- y ni siquiera facilitarle el acceso a las fuentes documentales del club para elaborarla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando dice \u201cen este aspecto\u201d Bahamonde se refiere a la capacidad de crear ventajas comparativas con otros clubes similares que en a\u00f1os posteriores le permitieron apostar por otras cotas mayores de expansi\u00f3n. Capacidad que se fundamenta a su vez en la de crear organizaci\u00f3n y relaciones \u201cun tupido y complejo tejido a partir del cual buscar la expansi\u00f3n de la entidad incluso m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras naturales, <strong>sin que con ello se perdieran su capacidad de autonom\u00eda ni su independencia<\/strong>.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En \u201c<em>Despu\u00e9s del Invierno<\/em>\u201d<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a>, Fantantonio imagina una conversaci\u00f3n peripat\u00e9tica entre <strong>Pablo Hern\u00e1ndez Coronado<\/strong>, a la saz\u00f3n Secretario T\u00e9cnico del Madrid, y <strong>Jos\u00e9 Ram\u00f3n Sauto<\/strong>, centrocampista mejicano que formaba en el equipo que se proclam\u00f3 Campe\u00f3n de Espa\u00f1a en <strong>Mestalla<\/strong> al ganar 2-1 al Barcelona la final de Copa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede ser que Sauto, todav\u00eda campe\u00f3n de Espa\u00f1a, ensimismado en el panorama que contempla, deje escapar un <em>quej\u00edo<\/em> doliente? <em>\u201c\u00a1Lo que hab\u00edamos sido, Don Pablo!\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ocurre, como habr\u00e1 imaginado el lector advertido, que la conversaci\u00f3n sucede en la primavera de 1939, tres a\u00f1os despu\u00e9s del partido de Mestalla. Antes de que se hubiera cumplido un mes de aquella final memorable una parte del ej\u00e9rcito se hab\u00eda sublevado contra el Gobierno y a la sublevaci\u00f3n le hab\u00eda seguido una guerra civil. Don Pablo y Jos\u00e9 Ram\u00f3n pasean entre las ruinas del <strong>viejo Chamart\u00edn<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchas veces el azar ha golpeado tr\u00e1gicamente la vida de un club de f\u00fatbol. Nunca con la violencia con que golpe\u00f3 al Madrid. Son paradigm\u00e1ticos los accidentes de aviaci\u00f3n sufridos por el joven y prometedor equipo del <strong>Manchester United<\/strong>, al despegar del aeropuerto de <strong>Munich<\/strong>, y el <strong>Torino<\/strong>, cuyo avi\u00f3n se estrella contra la colina de <strong>Superga<\/strong> en las proximidades del aeropuerto de su ciudad. Nada, comparado con el destrozo que la Guerra Civil causa al mejor equipo de Espa\u00f1a de su d\u00e9cada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es la disoluci\u00f3n de una excelente plantilla que ha costado a\u00f1os de esfuerzo e inversi\u00f3n decidida reunir y queda definitivamente dispersa; perseguidos los unos por los otros y los otros por los unos; muertos, presos, exiliados, acabados para el f\u00fatbol los m\u00e1s veteranos. Es la de la directiva; lo mismo; la estructura administrativa elemental pero mod\u00e9lica para los tiempos, el tupido tejido de relaciones, la masa social. Es en definitiva el club, no el equipo, el que en su integridad sufre la violencia de los hados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El propio estadio, orgullosa propiedad base de la estructura econ\u00f3mica del club, que gracias a que est\u00e1 en <em>cadi\u00f3s<\/em>, lejos del centro de la ciudad que soporta el sitio y de los frentes de defensa, se libra de los bombardeos de aviaci\u00f3n y artiller\u00eda pesada, es visitado a \u00faltima hora por la mano negra de ese destino fatal: Los vencedores, cuando por fin entran en Madrid, lo utilizan de campo de concentraci\u00f3n de los vencidos y lo devolver\u00e1n convertido en una ruina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el relato de Fantantonio, <strong>Santiago Bernab\u00e9u<\/strong> se acaba uniendo a la imaginada pero veros\u00edmil conversaci\u00f3n. Y ante Don Santiago, Sauto se compromete a jugar gratis en el equipo a cambio de no entrenar. Las trescientas mil pesetas, que la Junta de Salvaci\u00f3n reunida entorno a los expresidentes <strong>Pedro Parag\u00e9s<\/strong><a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a> y <strong>Adolfo Mel\u00e9ndez<\/strong><a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a> piensa reunir solicitando pr\u00e9stamos a los bancos, tienen un \u00fanico y esencial destino: la reconstrucci\u00f3n del Estadio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>III.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son sobradas las conclusiones para el inteligente lector de <strong>La Galerna<\/strong>, cuyos afectos le hacen parte de un Club \u00fanico que, volviendo a Bahamonde, se nutre de su propia memoria hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Expresar\u00e9, en cambio, una m\u00ednima disensi\u00f3n con el relato de Fantantonio que he tra\u00eddo aqu\u00ed. Antes de su publicaci\u00f3n, formando parte del jurado del concurso de relatos convocado por Primavera Blanca tuve la ocasi\u00f3n de emocionarme con \u00e9l, y ya entonces sent\u00ed ese hormigueo disidente. Al recuperar el relato, recupero la oportunidad de expres\u00e1rselo a su autor y a los lectores que lo han disfrutado como yo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cDespu\u00e9s del Invierno\u201d<\/em> no es despu\u00e9s. Despu\u00e9s de ese invierno de tres a\u00f1os, vino m\u00e1s invierno. Un invierno largo y aflictivo. Un invierno de diez o doce a\u00f1os, como esos que marcan el esp\u00edritu, la cultura, el ser de los norte\u00f1os en <strong>\u201cJuego de Tronos\u201d<\/strong>. Tan duro que, cuando despuntaba por fin la primavera, a punto estuvo de dar con el Real Madrid en segunda divisi\u00f3n. Un invierno que se pudo evitar, pero que, afortunadamente, no se quiso evitar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchos episodios hist\u00f3ricos jalonan ese tr\u00e1nsito g\u00e9lido. Hay \u00e9xitos notables, que se har\u00e1n esperar, y fracasos parciales, que se repiten m\u00e1s frecuentemente. Ambos nos proporcionan la misma ocasi\u00f3n de aprender. No los referir\u00e9 ahora. Me comprometo, a cambio, ante el lector interesado, a ir relatando algunos en La Galerna, a medida que mis obligaciones profesionales me lo permitan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>IV.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En una amena y largu\u00edsima conversaci\u00f3n reciente con <strong>Ram\u00f3n \u00c1lvarez de Mon<\/strong>, destacado colaborador de esta casa, sent\u00ed que los que conservamos nuestra propia memoria amplia del Madrid, y adem\u00e1s nos hemos preocupado de entender sus porqu\u00e9s buceando su historia, tenemos el deber de hacer frente a la ola de ignorancia que identifica pureza con disidencia. Disidencia ret\u00f3rica y oportunista, por cierto, basada en la \u00faltima alineaci\u00f3n, en la \u00faltima t\u00e1ctica, en el \u00faltimo fichaje fallido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La falsificaci\u00f3n de la verdadera historia del Madrid que nos proponen, enladrillada con falsos mitos establecidos por ellos mismos, nos resultar\u00e1 m\u00e1s da\u00f1ina a largo plazo que la reinvenci\u00f3n de su propia historia por nuestros enemigos, y para ello la de las relaciones entre el f\u00fatbol y el poder en Espa\u00f1a, que con tanto \u00e9xito llevaron a cabo en la Transici\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La pretensi\u00f3n de conceder rango de categor\u00eda a an\u00e9cdotas cuya entidad no alcanza la de una portada de la prensa deportiva, o sea, irrelevantes del todo para la sustancia del Real Madrid, debe combatirse con las ense\u00f1anzas que su aut\u00e9ntica historia facilita a quien tenga la perseverancia de conocerla y la inteligencia de comprenderla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Madrid no ha sido \u201cganar, ganar, s\u00f3lo ganar\u201d. Dec\u00eda <strong>Richard Dees,<\/strong> en una entrevista publicada tambi\u00e9n en La Galerna, que lo normal es perder. Dir\u00e9 m\u00e1s: Ganar, y ganar m\u00e1s que nadie, que s\u00ed es parte sustancial de la historia del Madrid, ha sido siempre la consecuencia de que una minor\u00eda ilustrada se ha erigido por sobre las apetencias inmediatas y cortoplacistas de la masa social, sobre el natural reaccionario de la mayor\u00eda de la afici\u00f3n, y ha impuesto l\u00edneas progresivas de comprensi\u00f3n y anticipaci\u00f3n del futuro que, parad\u00f3jicamente, se alimentaban de la propia tradici\u00f3n de la entidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los elementos menos conscientes habr\u00edan comprado la falsa primavera que ofrecieron al Madrid los militares de <strong>Moscard\u00f3<\/strong>, gestores del deporte oficial en tiempos de fusilamientos en las tapias de los cementerios, en lugar de enfrentarse al poder -\u00a1y qu\u00e9 poder!- al elegir, una vez m\u00e1s, el orgulloso camino de la identidad y la independencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y sin duda habr\u00edan ganado la Liga del 40 y la del 41, como los que la compraron. Y, sin duda tambi\u00e9n, nunca habr\u00edan llegado a conocer la verdadera primavera. Nunca habr\u00edan sido el Mejor Club del Siglo, como nunca lo ser\u00e1n los que la compraron. Pero esa es otra historia y, como dec\u00eda, la contar\u00e9 otro d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5>Notas<\/h5>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> \u201cEl Real Madrid en la Historia de Espa\u00f1a\u201d. \u00c1ngel Bahamonde Magro. Ed. Taurus. Madrid 2002.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> \u201cDespu\u00e9s del Invierno\u201d. Antonio Valderrama Vidal. En el libro colectivo \u201cEl Madrid contado por madridistas\u201d. Editado por Primavera Blanca. Ed. PrimeBooks. Lisboa 2014.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Pedro Parag\u00e9s fue la gran figura fundacional del Madrid, en la apreciaci\u00f3n de Santiago Bernab\u00e9u. Jugador del primer equipo hasta 1908, directivo desde 1904 y presidente entre 1916 y 1926. Fue el mecenas del vallado del Campo de O\u2019Donnell que asegur\u00f3 las primeras taquillas del Madrid, es decir, del nacimiento del f\u00fatbol espect\u00e1culo en Madrid. Durante su mandato se compr\u00f3 y construy\u00f3 el viejo Chamart\u00edn, a costa de un enfrentamiento con la Casa Real, que ten\u00eda intereses mercantiles en el Stadium Metropolitano, en el que pretend\u00eda que jugaran los dos equipos principales de Madrid. Despu\u00e9s de la Guerra Civil fue el alma de la Junta que afront\u00f3 la reconstrucci\u00f3n del Madrid.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Adolfo Mel\u00e9ndez fue uno de los fundadores del Club, secretario de la Junta y jugador del equipo de 1902. Presidente entre 1908 y 1916. Despu\u00e9s de la Guerra Civil su condici\u00f3n de general de Intendencia le hac\u00eda la persona ideal para lidiar con el poder pol\u00edtico entre aquellos hombres que echaron sobre sus hombros la tarea de refundar el Madrid. Quiz\u00e1 por ello de 1939 a 1940 fue designado presidente de la Junta Directiva que afront\u00f3 la reconstrucci\u00f3n de Chamart\u00edn y la recomposici\u00f3n de la plantilla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff;\"><em>(publicado en LA GALERNA, el 28 de agosto de 2015)<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. &nbsp; Para difundir en Twitter el reciente art\u00edculo de Fantantonio que, con el pretexto de la evoluci\u00f3n del escudo del Madrid, nos adentra en el m\u00e1s importante \u00e1mbito de sus ra\u00edces culturales y su identidad, se me ocurri\u00f3 acudir a una afirmaci\u00f3n de \u00c1ngel Bahamonde que hace referencia a la clave de b\u00f3veda de &hellip; <a href=\"https:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=411\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Esa es otra historia<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[68,32,2],"tags":[370,116,371,372,373,377,145,143,71,375,376,38,374],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/411"}],"collection":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=411"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/411\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":412,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/411\/revisions\/412"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=411"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=411"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=411"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}