{"id":290,"date":"2016-09-28T04:08:59","date_gmt":"2016-09-28T04:08:59","guid":{"rendered":"http:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=290"},"modified":"2017-10-29T01:02:36","modified_gmt":"2017-10-29T01:02:36","slug":"el-club-sin-discurso-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=290","title":{"rendered":"El club sin discurso (II)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Santiago Bernab\u00e9u<\/strong> hab\u00eda mantenido \u00abla pol\u00edtica\u00bb fuera del club. Personalmente no sostuvo buenas relaciones con los delegados nacionales de deportes, a excepci\u00f3n de <strong>Samaranch<\/strong>, en el breve periodo que \u2014para los tiempos congelados de entonces\u2014 \u00a0desempe\u00f1\u00f3 un cargo reservado a \u00abfalangistas\u00bb. Su liderazgo social le hab\u00eda permitido, incluso, dar muestras de independencia de criterio que, como apuntamos, alguna vez rayaban en la ofensa personal al dictador. Prohibir la entrada al palco del estadio al laureado general <strong>Mill\u00e1n Astray<\/strong>, o conceder el saque de honor en el homenaje a <strong>Molowny<\/strong> a su amigo <strong>Luis Regueiro<\/strong>, el legendario delantero de los a\u00f1os treinta, un \u00abrojo\u00bb al que hab\u00eda ayudado a volver de su exilio mexicano, demuestra que sus acciones se ajustaban a sus principios, por encima de la conveniencia pol\u00edtica. Despu\u00e9s, <strong>Saporta<\/strong>, que llevaba las relaciones con <strong>El Pardo<\/strong>, se encargaba de poner b\u00e1lsamo en las heridas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_299\" aria-describedby=\"caption-attachment-299\" style=\"width: 355px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-299 \" src=\"http:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Luis-Regueiro.jpg\" alt=\"luis-regueiro\" width=\"355\" height=\"274\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-299\" class=\"wp-caption-text\">Luis Regueiro en 1936<\/figcaption><\/figure>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n de Bernab\u00e9u, la mayor preocupaci\u00f3n de Saporta, seg\u00fan interpreta <strong>Garc\u00eda Candau<\/strong>\u00a0\u2014a la saz\u00f3n responsable de deportes de El Pa\u00eds\u2014, era el peligro, real o ficticio, de que, en aqu\u00e9l momento hist\u00f3rico, el Madrid se convirtiera en un escenario de la batalla pol\u00edtica, con candidatos de distintos partidos intentando apoderarse del Club. Evitar las elecciones le pareci\u00f3 la mejor manera de blindarlo. Por otra parte, la necesidad de renovaci\u00f3n en el Madrid era patente, y Saporta era consciente de esa necesidad. \u00c9l hubiera estado por promoverla. Apoyado, eso s\u00ed, en el equipo de gesti\u00f3n de Bernab\u00e9u, de una parte, cubriendo la retirada de <strong>Antonio Calder\u00f3n<\/strong> de la gerencia con el Secretario general, <strong>Agust\u00edn Dom\u00ednguez<\/strong>, y en los candidatos de la renovaci\u00f3n, por la otra. Singularmente en\u00a0<strong>Ram\u00f3n Mendoza.<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_301\" aria-describedby=\"caption-attachment-301\" style=\"width: 474px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-301 size-large\" src=\"http:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/antonio-calder\u00f3n-stilike-1024x645.jpg\" alt=\"antonio-calderon-stilike\" width=\"474\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/antonio-calder\u00f3n-stilike-1024x645.jpg 1024w, https:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/antonio-calder\u00f3n-stilike-300x189.jpg 300w, https:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/antonio-calder\u00f3n-stilike-768x484.jpg 768w, https:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/antonio-calder\u00f3n-stilike.jpg 1338w\" sizes=\"(max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-301\" class=\"wp-caption-text\">En la firma de Uli Stielike, el gerente del Madrid Antonio Calder\u00f3n. Detr\u00e1s Luis de Carlos, entonces tesorero. El primero no era del gusto del segundo.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Pocas dudas caben hoy de que una presidencia de Saporta, con esa orientaci\u00f3n, hubiera sido el instrumento id\u00f3neo para una transici\u00f3n entre Bernab\u00e9u y el futuro. Pero la amenaza presentida le llev\u00f3 a pactar con los sectores m\u00e1s tradicionales del Club, para evitar la divisi\u00f3n o la ruptura. Promovi\u00f3 una candidatura de unidad, invitando a todos los aspirantes a la presidencia a respaldarla. Su candidato natural era <strong>Gregorio Paunero<\/strong>, contador de la Junta de Bernab\u00e9u, y vicepresidente de la Federaci\u00f3n. Pero en sus planes se cruzaron las aspiraciones de <strong>Luis De Carlos<\/strong>, tesorero de la misma Junta desde 1962, lo que le daba m\u00e1s galones. Poco tard\u00f3 Saporta en hacer bueno su prop\u00f3sito. Mucho antes de que se concluyera el proceso electoral, se present\u00f3 una candidatura avalada por todos los posibles candidatos, reales e ilusorios, que presidir\u00eda Luis De Carlos y tendr\u00eda a Ram\u00f3n Mendoza en una de sus vicepresidencias. Una candidatura \u00abcontinuista\u00bb.<\/p>\n<p>Continuismo de Bernab\u00e9u sin Bernab\u00e9u era mucho decir. Cuando Bernab\u00e9u accede a la presidencia que ejercer\u00eda durante treinta y cinco a\u00f1os, el Atl\u00e9tico era el equipo hegem\u00f3nico en Madrid. El Madrid, sin duda el mejor equipo de Espa\u00f1a y el club con m\u00e1s potencial de la \u00e9poca republicana, hab\u00eda quedado tras la guerra civil en la ruina deportiva, social y econ\u00f3mica. Y pol\u00edticamente postergado. Sin ninguna simpat\u00eda del R\u00e9gimen, ni siquiera hab\u00eda sido capaz de conservar su hegemon\u00eda regional, frente a un Atl\u00e9tico que en 1936 se encontraba en segunda divisi\u00f3n y en la ruina econ\u00f3mica, es decir, bordeando la desaparici\u00f3n, y fue promovido al estrellato en 1939 a trav\u00e9s de una calculada operaci\u00f3n pol\u00edtica, el <strong>Atl\u00e9tico de Aviaci\u00f3n<\/strong>, <em>que borraba el nombre de la ciudad <\/em>que m\u00e1s se le hab\u00eda resistido al ej\u00e9rcito de <strong>Franco<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bernab\u00e9u, como bien interpret\u00f3 <strong>Angel Bahamonde<\/strong>, no era simplemente El Presidente; era el s\u00edmbolo del resurgimiento del Madrid de sus cenizas. El hombre que resucit\u00f3 al Madrid de entre los muertos y le conect\u00f3 con el futuro. Esa legitimidad no la ten\u00eda nadie, aunque fuera su paisano \u2014De Carlos hab\u00eda nacido en Almansa\u2014 y hubiera compartido muchos a\u00f1os de directiva con \u00e9l \u2014estaba en la Junta desde 1957\u2014.<\/p>\n<figure id=\"attachment_302\" aria-describedby=\"caption-attachment-302\" style=\"width: 381px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-302 \" src=\"http:\/\/manuelmatamoros.es\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Santiaguina-de-pie.jpg\" alt=\"santiaguina-de-pie\" width=\"381\" height=\"279\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-302\" class=\"wp-caption-text\">Bernab\u00e9u hablando a sus jugadores (en la foto\u00a0tambi\u00e9n\u00a0Paunero y Calder\u00f3n)<\/figcaption><\/figure>\n<p>El continuismo no era, pues, m\u00e1s que una forma de hablar. Nadie pod\u00eda ser, en rigor, la continuaci\u00f3n de un mito. El camino que tom\u00f3 el Madrid conduc\u00eda de Santiago Bernab\u00e9u hacia la nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El temperamento de Luis De Carlos, que por otra parte ya superaba los setenta a\u00f1os en el momento de su primera elecci\u00f3n, no era el m\u00e1s id\u00f3neo para el derroche de energ\u00eda que exig\u00eda el gobierno de un club en una complicada situaci\u00f3n patrimonial, que por su condici\u00f3n de tesorero, \u00e9l mismo ten\u00eda que conocer mejor que nadie. Aunque hoy nos de risa el volumen de deuda declarada \u2014300 millones de pesetas\u2014, el Madrid padec\u00eda un d\u00e9ficit estructural, y m\u00e1s de tres cuartas partes de su cifra de negocio segu\u00edan constituy\u00e9ndolas los ingresos por socios y taquilla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Santiago Bernab\u00e9u, cuya personalidad fue una llamativa mezcla de tradicionalismo y orientaci\u00f3n al futuro, hab\u00eda previsto en 1973 vender los terrenos del Estadio que llevaba su nombre, y construir en Fuencarral un nuevo estadio para 120.000 localidades, 70.000 de asiento. Franco, y a sus \u00f3rdenes el alcalde <strong>Arias Navarro<\/strong>, hab\u00edan rechazado el \u00fanico proyecto viable para sanear el balance del club y generar los ingresos necesarios para volver a reunir un equipo capaz de recuperar la hegemon\u00eda europea. Un escenario inesperado, teniendo en cuenta lo que hab\u00eda sucedido con <strong>Les Corts<\/strong>, que,\u00a0en la nota manuscrita que presentaba las Bodas de Platino del Club, llev\u00f3 al viejo y enfermo Presidente a preguntarse si el Madrid llegar\u00eda al Centenario. Y lo que es m\u00e1s dram\u00e1tico, a responderse: \u00ab<em>Pienso que puede ser muy dif\u00edcil\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si la alternativa a ese pesimista pron\u00f3stico s\u00f3lo pod\u00eda ser la concepci\u00f3n de un nuevo modelo de negocio, la personalidad de Luis De Carlos parec\u00eda la menos apropiada para ello. Y qu\u00e9 decir de la necesaria construcci\u00f3n de un discurso, acorde a ese nuevo modelo de negocio, para un Club zarandeado por unos tiempos en los que todo cambiaba de forma acelerada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santiago Bernab\u00e9u hab\u00eda mantenido \u00abla pol\u00edtica\u00bb fuera del club. 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