{"id":163,"date":"2016-09-01T22:49:48","date_gmt":"2016-09-01T22:49:48","guid":{"rendered":"http:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=163"},"modified":"2017-10-29T01:18:03","modified_gmt":"2017-10-29T01:18:03","slug":"una-reivindicacion-de-santiago-bernabeu-sexta-entrega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=163","title":{"rendered":"Una reivindicaci\u00f3n de Santiago Bernab\u00e9u (sexta entrega)"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Donde se explica c\u00f3mo los sensatos aprenden del pasado.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong> El recurso a la memoria no es disparate.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Este de la <em>contracultura<\/em> es un modo disparatado de recurrir al pasado \u2014incluso inventado o falsificado\u2014 por simple vocaci\u00f3n de resistencia al cambio. El cambio es, sin embargo, la condici\u00f3n necesaria de la supervivencia. No es m\u00e1s que la respuesta \u2014que puede ser tard\u00eda o anticipada, ya he dicho\u2014\u00a0a otro cambio inexorable, el de las condiciones socio-econ\u00f3micas, que no puede gobernar el club.<!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>He aludido a algunos ejemplos derivados de la propia evoluci\u00f3n del f\u00fatbol \u2014en un contexto socio-econ\u00f3mico de modificaci\u00f3n de los patrones de ocio y del mercado asociado al ocio\u2014. Recientemente la crisis econ\u00f3mica ha destruido un tercio de la riqueza nacional y su gesti\u00f3n ha condicionado la distribuci\u00f3n de la riqueza remanente, empobreciendo a\u00fan m\u00e1s a grandes capas de la poblaci\u00f3n consumidoras de ocio-f\u00fatbol. Alguna trascendencia habr\u00e1 tenido esta disminuci\u00f3n general de la capacidad de consumo sobre un gasto que no entra en el cap\u00edtulo de los imprescindibles. Inmersos en una burbuja, quiz\u00e1 la notemos en unos a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero el ejemplo m\u00e1s radical de la influencia de los cambios socio-econ\u00f3micos en el <em>statu quo<\/em> del f\u00fatbol \u2014el que mejor permite comprenderla\u2014 es el de la Guerra Civil. Pese a los paneg\u00edricos \u00abfabricados\u00bb en Catalu\u00f1a \u2014en los a\u00f1os previos a la Transici\u00f3n y durante la misma\u2014, el Madrid fue el club m\u00e1s castigado por la Guerra Civil y por la pol\u00edtica deportiva del franquismo de posguerra. Pas\u00f3 de dominador del escenario futbol\u00edstico espa\u00f1ol a segundo club de Madrid. Esta segu\u00eda siendo la situaci\u00f3n que afrontaba la presidencia de Santiago Bernab\u00e9u en 1943.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antes lo hab\u00edan hecho la de Santos Peralba \u2014depuesto por el general Moscard\u00f3, pero al que Bernab\u00e9u incorpor\u00f3 a su junta directiva\u2014\u00a0y la junta gestora, formada en 1939 para salvar el club de la desaparici\u00f3n. Esta \u00faltima se neg\u00f3 a que el Madrid diera soporte a la operaci\u00f3n Aviaci\u00f3n Nacional. Los militares quer\u00eda utilizar la licencia de un club en escombros para llevar a primera divisi\u00f3n al equipo formado, esencialmente con futbolistas canarios, en 1937 en Salamanca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La defensa de la independencia del club frente a los planes del poder no era nueva en la cultura del Madrid, como m\u00e1s adelante veremos. Ya en la primera ocasi\u00f3n hab\u00eda estado en juego la p\u00e9rdida de la hegemon\u00eda en Madrid. En esta segunda, en un contexto muy poco propicio, efectivamente la perdi\u00f3 frente al Atl\u00e9tico de Aviaci\u00f3n. El Atl\u00e9tico pas\u00f3 \u2014directamente\u2014 del descenso a segunda en 1936 a ganar las dos primeras ligas de la posguerra. Y lo hizo jugando en el viejo Chamart\u00edn, mientras sobre el antiguo Metropolitano constru\u00eda un campo nuevo con el doble de capacidad que el campo del Madrid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como apuntaba, hay una forma tergiversadora de apelaci\u00f3n al pasado, orientada al m\u00e1s absurdo mantenimiento mim\u00e9tico de las situaciones. Sin embargo esas situaciones que se pretende neciamente congelar se hab\u00edan originado por las transformaciones anteriores. No se puede aparentar ignorarlas, como si el pasado glorioso al que se apela fuera la consecuencia de un estado natural de las cosas que siempre estuvieron ah\u00ed y as\u00ed. Contrasta radicalmente con ella el recurso a la memoria del club que, bajo la presidencia de Santiago Bernab\u00e9u, subyace en el enfoque racional de las soluciones a los desaf\u00edos que afronta ese Madrid derrotado, pero no postrado, de los a\u00f1os cuarenta. Su orientaci\u00f3n \u2014en favor del cambio\u2014 es precisamente la contraria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me entretengo ahora en una fotograf\u00eda del partido contra Os Belenenses del 14 de diciembre de 1947. El Madrid inaugura el nuevo \u00abEstadio de Chamart\u00edn\u00bb. El proyecto nuclear de Santiago Bernab\u00e9u del que sus detractores \u2014externos e internos\u2014 dicen, con sorna, \u00abun estadio de primera, para un equipo de segunda\u00bb. Sobre el c\u00edrculo central del nuevo campo de juego est\u00e1n, como mandan los usos, los capitanes de ambos equipos. No est\u00e1n los \u00e1rbitros. En su lugar, una mesita sobre la que descansan los banderines y obsequios intercambiados por los equipos, junto a un libro de firmas de los primeros doscientos socios del Madrid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La luz brillante entra desde la Castellana. Debe ser un sol tibio, dada la estaci\u00f3n. Ipi\u00f1a, el capit\u00e1n del \u00abequipo de segunda\u00bb, dirige su mirada hacia la mesa, como protegiendo la vista, quiz\u00e1 inconscientemente, de ese \u00faltimo sol del oto\u00f1o. Un grupo de directivos posa tras la mesa. Al fondo, la torre del marcador se\u00f1ala ya el empate a cero con el que comenzar\u00e1 el partido. Bajo la torre un ej\u00e9rcito de voluntarios. No s\u00f3lo no ha desertado en estos tiempos ingratos, sino que ha respondido, con su dinero escaso, a la llamada de su club. Por primera vez abarrotan las gradas edificadas para ser testigos de haza\u00f1as mucho mayores que las m\u00e1s grandes que atesora en su memoria cada uno de esos soldados para calentar el \u00e1nimo que ahora muerde el fr\u00edo de las derrotas. Contra la \u00abilustrada\u00bb opini\u00f3n de los agoreros, el anfiteatro, volado y sin columnas, no se ha derrumbado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Santiago Bernab\u00e9u, al que la instant\u00e1nea fija en un gesto reflexivo, tiene a su izquierda a un hombre mayor. Permanece erguido, no envarado. Su mirada, de frente hacia la grada de preferencia, transmite orgullo. Hace veintitr\u00e9s a\u00f1os presidi\u00f3 la inauguraci\u00f3n del nuevo \u00abCampo del Real Madrid F.C.\u00bb, al que la afici\u00f3n terminar\u00eda conociendo como \u00abChamart\u00edn\u00bb. Se llama Pedro Parages. Es, ahora, el socio n\u00ba 1 del Madrid, y lo seguir\u00e1 siendo hasta su muerte que ocurrir\u00e1 en Saint-Loub\u00e8s, donde reside, apenas dos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Santiago Bernab\u00e9u ha querido tenerle a su lado en este momento solemne para la historia del Madrid. A la hora en que el club est\u00e1 declarando al mundo su determinaci\u00f3n y su capacidad de conquistar el futuro. Escenifica el recurso a la memoria hist\u00f3rica del Club. Bernab\u00e9u no precisa de \u00e9l para legitimarse personalmente, porque a estas alturas, transcurridos poco m\u00e1s de cuatro a\u00f1os de su presidencia, ya ha comenzado la mitificaci\u00f3n de su figura como la del hombre capaz de hacer renacer al Madrid de las cenizas en que le dej\u00f3 la Guerra Civil. Le quiere a su lado para reconocer que el futuro, que hoy comienza, se ha edificado usando los materiales que le ha prestado la memoria de c\u00f3mo se edific\u00f3 el futuro en el pasado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Basta evocar la presidencia de Pedro Parages para comprender en qu\u00e9 consiste esa forma de encontrar en el pasado, en las experiencias que atesora la propia historia del club, los recursos para afrontar las transformaciones que exige la soluci\u00f3n de los problemas del presente. La senda que Parages abri\u00f3 a lo largo de los diez a\u00f1os en que presidi\u00f3 el club, fue continuada y completada bajo las presidencias de Luis Urquijo \u2014respaldo financiero de la expansi\u00f3n patrimonial del Madrid\u2014 y Luis Usera, quien \u2014bajo la direcci\u00f3n del secretario t\u00e9cnico Hern\u00e1ndez Coronado\u2014 apur\u00f3 el cambio del modelo deportivo concebido e iniciado en tiempos de Parages. Santiago Bernab\u00e9u era el secretario de esta \u00faltima Junta directiva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2.- La d\u00e9cada de\u00a0<\/strong><b>Parages<\/b><\/p>\n<p>Pedro Parages, jugador del Madrid de 1902 a 1908, ganador de cuatro campeonatos de Espa\u00f1a consecutivos y otros cuatro campeonatos regionales, y de cuyo bolsillo salieron los dineros necesarios para vallar el Campo de O\u2019Donnell, fue elegido presidente del Madrid en 1916. Ocurri\u00f3 en medio de un manifiesto ocaso competitivo frente a la pujanza de clubes vascos y catalanes, que parcialmente disimulan el campeonato de 1917 y los subcampeonatos de 1916 y 1918, al inicio de su gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante su presidencia (1916-1926), Parages \u2014a quien Santiago Bernab\u00e9u caracteriz\u00f3 como \u00abla gran figura fundacional del Madrid\u00bb\u2014 defendi\u00f3 el cambio a la profesionalizaci\u00f3n al tiempo que prepar\u00f3 al club para afrontarla con \u00e9xito. Sent\u00f3 las bases del desarrollo econ\u00f3mico del club, que no s\u00f3lo permitir\u00edan sostener el coste de una plantilla de profesionales, sino utilizar las ventajas que la ciudad de Madrid podr\u00eda crear en la situaci\u00f3n que se avecinaba. Los frutos deportivos de esa respuesta no se recoger\u00edan, sin embargo, hasta dos presidencias despu\u00e9s, con la conformaci\u00f3n del gran equipo del quinquenio republicano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para aumentar radicalmente los ingresos, afront\u00f3 la construcci\u00f3n de un campo en propiedad con capacidad para 20.000 localidades y promovi\u00f3 la creaci\u00f3n del campeonato de liga regular. El Madrid asumi\u00f3 el desaf\u00edo de trasladar los partidos de f\u00fatbol m\u00e1s all\u00e1 del t\u00e9rmino municipal de Madrid. Si persegu\u00eda aumentar el aforo para aprovechar el crecimiento de la demanda de f\u00fatbol, el coste de los terrenos no permit\u00eda otra opci\u00f3n. La actuaci\u00f3n era arriesgada, pues la lejan\u00eda del centro podr\u00eda retraer la demanda. Tuvo la previsi\u00f3n de elegir los terrenos dentro del \u00e1mbito de expansi\u00f3n futura de la ciudad, en la zona de ulterior ampliaci\u00f3n de la Castellana, lo que se traducir\u00eda con los a\u00f1os en un incremento considerable del valor patrimonial del club. Dise\u00f1\u00f3, adem\u00e1s, una acertada pol\u00edtica de precios populares, duplicando el precio medio de las entradas de preferente y reduciendo un 15% las de general. Su resultado fue que el Madrid hab\u00eda multiplicado por cuatro su taquilla en el momento de afrontar la formaci\u00f3n de su primera plantilla profesional. Mientras tanto, el Madrid segu\u00eda perdiendo. El a\u00f1o de la inauguraci\u00f3n de Chamart\u00edn, hasta en el campeonato regional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En defensa de la independencia del Madrid, la construcci\u00f3n de Chamart\u00edn implic\u00f3, adem\u00e1s de contraer riesgos financieros l\u00edmite para sus recursos, enfrentar notables presiones del poder. El Rey Alfonso XIII era uno de los inversores en el Stadium Metropolitano, en el que sus promotores pretend\u00edan que jugaran alquilados los cinco equipos principales de Madrid. La directiva de Parages dedujo que los due\u00f1os del Stadium \u2014la Compa\u00f1\u00eda Metropolitano Alfonso XIII y su filial, pero beneficiaria especulativa de la actividad de la matriz, la Compa\u00f1\u00eda Urbanizadora Metropolitana\u2014 en poco tiempo controlar\u00edan el f\u00fatbol de la capital, y sospechaba que ten\u00edan el prop\u00f3sito de fusionar a medio plazo los cinco clubes. Se neg\u00f3 a participar en la operaci\u00f3n y eligi\u00f3 su propio y espinoso camino. El Metropolitano se inaugur\u00f3 en 1923. En \u00e9l jugaban los cuatro equipos restantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la creaci\u00f3n de un campeonato cerrado de liga regular, enfrent\u00f3 las renuencias del F.C. Barcelona, al que perjudicaba la disposici\u00f3n radial de los ferrocarriles, pues la mayor\u00eda de los participantes ser\u00edan vascos, y que consideraba la consolidaci\u00f3n del nuevo campeonato una amenaza a medio plazo para la supervivencia de su propio campeonato regional. Posteriormente hubo de vencer la oposici\u00f3n de los clubes inicialmente excluidos del proyecto, liderados por el Atl\u00e9tico de Madrid y apoyados por la Federaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque el intento dio lugar al primer antecedente hist\u00f3rico de Liga profesional de f\u00fatbol, el Madrid fracas\u00f3 en el empe\u00f1o de sustraer la nueva competici\u00f3n al control federativo. Una manifestaci\u00f3n, recurrente a lo largo de su historia, de su cultura de independencia. Se repetir\u00e1, a escala europea, treinta a\u00f1os despu\u00e9s con motivo de la creaci\u00f3n de la Copa de Europa, o en la fundaci\u00f3n y liderazgo del G-14 a principios del siglo actual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre la inauguraci\u00f3n de Chamart\u00edn (1924) y el inicio del primer campeonato de Liga (1928), el Madrid form\u00f3 su primera plantilla profesional. La cantera madrile\u00f1a, dominante en 1926 \u201410 de los 11 jugadores se hab\u00edan formado en ella\u2014, fue enseguida sustituida por la vasca, las m\u00e1s importante y fecunda de Espa\u00f1a, que constituir\u00e1 la base del equipo que conquistar\u00e1 la hegemon\u00eda del f\u00fatbol espa\u00f1ol durante los a\u00f1os treinta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde 1917, los equipos vascos y catalanes detentaban en exclusiva el campeonato de Espa\u00f1a. El Madrid ganar\u00e1 el campeonato de Liga de 1932. Le siguen la Liga de 1933, la Copa de 1934 \u2013primer campeonato de Espa\u00f1a en 17 a\u00f1os\u2014 y la Copa de 1936. Descendido y en quiebra, el Athletic de Madrid se enfrenta entonces a la desaparici\u00f3n, a la que ya se hab\u00edan visto abocados los otros tres equipos que se sometieron a las presiones de la Casa Real y el Duque de Alba en la operaci\u00f3n Metropolitano. Como ya hemos visto, la Guerra Civil trastocar\u00eda todo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Donde se explica c\u00f3mo los sensatos aprenden del pasado. \u00a0 El recurso a la memoria no es disparate. Este de la contracultura es un modo disparatado de recurrir al pasado \u2014incluso inventado o falsificado\u2014 por simple vocaci\u00f3n de resistencia al cambio. El cambio es, sin embargo, la condici\u00f3n necesaria de la supervivencia. No es m\u00e1s &hellip; <a href=\"https:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=163\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Una reivindicaci\u00f3n de Santiago Bernab\u00e9u (sexta entrega)<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[69,32,2],"tags":[148,147,149,142,144,141,146,145,143,150,38],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/163"}],"collection":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=163"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/163\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":176,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/163\/revisions\/176"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}