{"id":161,"date":"2016-09-01T22:40:52","date_gmt":"2016-09-01T22:40:52","guid":{"rendered":"http:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=161"},"modified":"2017-10-29T01:18:28","modified_gmt":"2017-10-29T01:18:28","slug":"una-reivindicacion-de-santiago-bernabeu-quinta-entrega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/manuelmatamoros.es\/?p=161","title":{"rendered":"Una reivindicaci\u00f3n de Santiago Bernab\u00e9u (quinta entrega)"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Donde se comentan la primera ocasi\u00f3n de matar al Madrid desde dentro y la pertinaz vocaci\u00f3n de seguir intent\u00e1ndolo.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>1.- La consolidaci\u00f3n de la cultura del Madrid. El profesionalismo.<\/strong><\/p>\n<p>La respuesta al nuevo desaf\u00edo, en tres ejes de actuaci\u00f3n sucesivos y relacionados entre s\u00ed, consolidar\u00eda la cultura del Madrid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El debate sobre la profesionalizaci\u00f3n no fue ni breve ni pac\u00edfico. El primer reglamento de jugadores profesionales culmin\u00f3 en 1926 un proceso de once a\u00f1os. Al diferimiento de la regulaci\u00f3n no fue ajeno el Madrid. La difusa y progresiva profesionalizaci\u00f3n del f\u00fatbol le hab\u00eda sorprendido en inferioridad de condiciones. La directiva del Madrid no enfoc\u00f3 como un fin la resistencia en los \u00f3rganos federativos a la regulaci\u00f3n del profesionalismo. Fue el medio para evitar ser desplazado a la marginalidad, mientras en paralelo creaba las condiciones para explotar con \u00e9xito el cambio de modelo que preve\u00eda ineludible.<!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1915 se hab\u00edan producido las primeras denuncias de \u00abamateurismo marr\u00f3n\u00bb contra el FC Barcelona. A despecho del reglamento vigente, el club catal\u00e1n explotaba la ventaja de sus casi 4.000 socios, que le convert\u00edan, con diferencia, en la sociedad econ\u00f3micamente m\u00e1s potente de Espa\u00f1a. Con mayor o menor intensidad, en la medida de sus posibilidades, los clubes importantes fueron imitando a los catalanes. El Madrid, esencialmente, hab\u00eda utilizado sus influencias para encontrar empleos o mejoras en la proyecci\u00f3n social de los jugadores que \u00abpescaba\u00bb en la cantera madrile\u00f1a y en su inmediata periferia. Pero a la altura de 1920 tanto el Barcelona como el Espa\u00f1ol \u2014que contaba con el mecenazgo de la burgues\u00eda industrial\u2014 ejerc\u00edan un profesionalismo encubierto inasumible para los recursos econ\u00f3micos del Madrid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el seno del Madrid, mientras tanto, la profundidad ideol\u00f3gica de la controversia sobre el profesionalismo caus\u00f3 estragos. Conservadores y regeneracionistas \u2014ahora s\u00ed hablo de posiciones pol\u00edticas\u2014 confluyeron en la oposici\u00f3n al cambio para el que se preparaba la directiva. Los enfrentamientos, que llegaron a calar en la escasamente desarrollada opini\u00f3n p\u00fablica deportiva, afectaron a la propia plantilla de jugadores. Entre algunos de ellos se produjeron disputas personales irreconciliables. Hubo, incluso, jugadores emblem\u00e1ticos que amenazaron con abandonar el club de admitirse el jugador profesional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Espa\u00f1ol, la Gimn\u00e1stica y el R\u00e1cing le ganaron al Madrid ocho campeonatos regionales entre 1903 y 1919. En ese mismo periodo el Athletic de Madrid no fue capaz de ganarle ninguno. Para 1936 los otros tres campeones regionales madrile\u00f1os, aquellos viejos grandes rivales del Madrid, se hab\u00edan extinguido o agonizaban tristemente en categor\u00edas inferiores. Al contrario que el Madrid, se adaptaron mal y tarde al profesionalismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De haber triunfado en el club las posiciones conservadoras \u2014de distintas orientaciones ideol\u00f3gicas, como he dicho\u2014, se puede inferir que durante la d\u00e9cada de los treinta el Madrid habr\u00eda desaparecido y la sucursal del Athletic vasco, con su equipo cuajado de jugadores profesionales, se habr\u00eda convertido en el emblema de la ciudad. \u00a1Qu\u00e9 desgracia, vaya por Dios, para aficionados y madrile\u00f1os!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De tan cruel paradoja no se har\u00e1 cargo ninguno de los que, por el sesgo de sus posiciones de hoy, habr\u00edan defendido ardorosamente entonces que el Madrid no era digno de los profesionales. Pero no cuesta imaginarles protestando en nombre de la pureza del <em>sport<\/em> a las puertas del viejo Chamart\u00edn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2.- La contracultura del Madrid. Los falsos mitos.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00f3pico del espa\u00f1ol y canterano, que se abandera hoy frecuentemente como soluci\u00f3n a los males del f\u00fatbol moderno, podr\u00eda ser el equivalente contempor\u00e1neo al referente madrile\u00f1o y amateur de hace noventa a\u00f1os. Se diferencia cualitativamente de \u00e9l en que mientras la reivindicaci\u00f3n del siglo XX se refer\u00eda a una realidad existente aunque ag\u00f3nica, la del siglo XXI reclama una tradici\u00f3n fantasiosa que se atribuye al Real Madrid con absoluto desprecio de los datos de la realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que denomino <em>contracultura<\/em> del Madrid revela, de todas formas, una cierta continuidad de m\u00e9todo. La resistencia al cambio busca legitimarse en la apelaci\u00f3n rom\u00e1ntica a un pasado m\u00edtico, a una Arcadia id\u00edlica. Pero si se analizan los datos con cierto rigor hist\u00f3rico, es decir, sin aislarlos del contexto socioecon\u00f3mico, del marco normativo, y del entorno competitivo en que se produjeron, no tarda en revelarse que se nos presenta como virtud lo que solo fue necesidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n de las imaginarias tradiciones no resolver\u00eda, por lo tanto, las necesidades actuales. Es m\u00e1s, agravar\u00eda los problemas del presente. En definitiva, si atendemos a los hechos realmente sucedidos, el pasado sacralizado por los abanderados de la contracultura carece del prodigioso efecto sanador que sus defensores le atribuyen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este recurso al elemento emocional es sin embargo una fortaleza a la hora de popularizar sus posiciones. Por el contrario, excluye el enfoque racional del an\u00e1lisis de las alternativas, de las soluciones a los problemas y de las estrategias de crecimiento del club. No hace diferencia si lo persigue de prop\u00f3sito, o por simple incapacidad para el pensamiento abstracto. Las cualidades del estratega, es cierto, parecen lejos de las competencias intelectuales que evidencia el discurso de sus portavoces medi\u00e1ticos. Desgraciadamente para ellos, pudiera ser que quienes utilizan este recurso sean sinceros.<\/p>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Donde se comentan la primera ocasi\u00f3n de matar al Madrid desde dentro y la pertinaz vocaci\u00f3n de seguir intent\u00e1ndolo. \u00a0 1.- La consolidaci\u00f3n de la cultura del Madrid. El profesionalismo. 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